Hola. Me gustaría pertenecer a la Asociación porque siempre he amado a los perros profundamente. Soy propietaria de la más hermosa (para mi) de las perras de todo el universo y su nombre es Shakti. A pesar de tenerla a ella, el domingo pasado en el bosque de Chapultepec encontré una linda perrita bajo un montón de rastas y pelos enredados. La perrita estaba mojada, traía un collar sin placa y era amigable con todo el mundo que estaba ahí haciendo ejercicio. Yo iba con un amigo y los dos observamos como Rasta (así le pusimos por sus pelos hechos rastas) se acercaba a todo el mundo buscando con su simpatía encontrar a alguien que quisiera llevársela y encontrar un hogar en esta época de lluvias. Rasta jugaba con piedras, huesos y cuanto encontraba, tal parecía que estuviera optimista sabiendo que ese día por fin encontraría un amigo que quisiera ayudarla. Lo que me sorprendió es que muchos la miraban e incluso comentaban "pobre perrita, seguro se perdió, que lástima" e incluso una chava cuando me vio observandola me dijo "ay ¿verdad que si te la llevas? pobrecita", pero ella misma no se la llevaba... nadie se la llevaba y yo tampoco podía llevarmela porque iba en bicicleta. A esta misma chava le pedí un aventón para poder llevarme a la perrita pero dijo que no podía porque tenía que llegar a otro lado. En fin, que creanme, en teoría quizás yo menos que nadie podía llevarme a la perrita porque uno: traía bicicleta y dos: me estoy cambiando de casa y el en el departamento al que me voy no me aceptan con un perro mucho menos con dos. Total que yo no podía irme tranquila dejando a la perrita ahí, así que mi amigo y yo nos arreglamos con una playera, la rompimos y enredamos ahí a la dócil perrita que parecía entender nuestras intenciones. Y así, como canguro, mi amigo se enredó a rasta en el pecho y nos la llevamos a mi casa en donde, por supuesto, mi primo puso el grito en el cielo. Además de que Rasta tenía un aspecto muy sucio y desagradable, nuestro depto. actual es bastante pequeño. Pero yo me dije que de alguna forma se le tenía que hacer. LLevé a Rasta al veterinario y me dijo que era maltesa mexicana con un año aprox. y que llevaba dos meses más o menos perdida. Obviamente la tuvimos que rapar y ahora rapada se ve lo flaca que está. ¡Pero no para! en este momento está revolcandose en mi cama mordiendo las cobijas y tratando de jugar con Shakti que no se resigna del todo a compartir mi amor con otra perrita. Desgraciadamente es definitivo que no puedo quedarme con ella porque, como dije, me voy a otro departamento, pero al parecer ya encontré un hogar para "Rasta". De no ser así, espero que ustedes puedan ayudarme y que de cualquier modo publiquen esto que les cuento como una anécdota con la cual yo quiero decirles que cuando se quiere se puede y que siempre habrá una solución cuando se quiere ayudar a un pobre perrito que sufre en las duras calles de esta gran ciudad. Julieta Casavantes. |
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