MI CHICA (SHICA)

Por: Erica Aguilar V.

Llegue ahí, no se como, ni por que, por fortuna para mi, a la calle donde cuenta mi humana, han llegado mil. Ella me vio y dijo: “es nueva, ¿donde dormirá?”… mi amiga humana empezó a buscarme, yo le huía, la veía con miedo. Al principio ella me ofrecía comida, no la tomaba, la ignoraba, hasta que vi que no era mala como los otros, que tenía algunos seguidores perrunos que la visitaban… me desaparecí… ella no supo de mí, regresé y con un aspecto diferente: ahora me había convertido en mama… entonces ella me buscaba, se preguntaba angustiada “¿Dónde estará?”… alguien le dijo “en ese terreno baldío”, y vaya que era baldío, feo, horrendo… ahí nacieron mis bebes, entre la suciedad, estaban llenos de espinas al igual que yo… algunas almas caritativas nos llevaban comida pero no más, no, nadie se compromete.

Mis bebes dormían entre ramas espinosas yo los cuidaba desde afuera, en la vil tierra, así eran nuestro días. Los malditos niños (dice mi humana) nos apedreaban, ¿Cómo puede haber tanta maldad en niños, contra unos bebes de 1
mes? , entonces, a pesar de lo que dijeran los demás nos rescató ( vino con otros humanos, ya que mis bebes no se dejaban atrapar ¡que odisea!, cuenta ella), a mis hijitos los dio en adopción, yo sabía que iban a estar bien, y fue así que no la mordí, ni hice ningún intento por no dejar que se los
llevara (más bien ellos la mordieron)…después vino por mi, en Diciembre, yo dormía entre unos pequeños arbustos, tenía tos, me llevo a un lugar en el que no veía tanta gente, me extrañe, yo me quería salir, regresarme a la calle, ¿Cómo era eso de que me sacara con un collar y una correa? Si yo
siempre fui libre, hice lo que quería, ahora tenía restringidas las horas de salida, ¿Qué estaba pasando?...

Ahora se: tengo un familia, se lo que es tener un techo donde cubrirte y no dormir a la intemperie, tener comida todo el día, agua,  amor, atenciones, que no te tomen como una cosa más, como si no valieras… y yo se lo agradezco (ella lo sabe) con mi comportamiento, con mi mirada, he aprendido que ella comparte las cosas, que no me voy a quedar sin comer, que no me van a maltratar…

Al principio me abalanzaba sobre todo lo que fuera comida ( no fuera a ser que ya no me tocara), hacía travesuras de romper cosas, pero ya entendí: esta es mi casa y aquí me voy a quedar … tengo más hermanitos, pero mi humana siempre me presume a pesar de que soy la única que no tengo “raza”,
dice que soy la mejor portada…ahora disfruto el sol sin preocuparme de cómo sobrevivir y sobre todo, la llegada de mi familia después del trabajo… le pido a Diosito que haya más humanos como la mía, para que mis hermanitos de la calle tengan la fortuna de disfrutar de las delicias de un buen trato, de que realmente les importes y no nos vean con repudio solo por ser de la calle, si ahí nacimos, no fue nuestra culpa, fue de un humano irresponsable.

De ahora en adelante, no me va a faltar nada, sé que ella cuidará de mi hasta que tenga que ir al Cielo de los Perros, y para cuando eso suceda, diré que viví bien, viví feliz.
 
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