Carta a Cony

Por: Judith Núñez

Hola Cony:

Al empezar a escribir unas líneas a tu memoria... comienzo a llorar... no había tenido tanto dolor desde hace mucho, me duele que te hayas ido, te extraño tanto, llegaste a esta casa solo de paso para buscar un hogar en el que fueras hija única y te dieran la atención que no solo te merecías , tu la buscabas, la necesitabas. Tuviste que aprender a vivir con otros 10 hermanos , que al igual que tú se quedaron por algún motivo, pero estabas feliz de tener techo , comida... y Amor de todos los integrantes de nuestra familia canina y no canina.

Eras una inquieta, siempre temeraria , no te daba miedo nada, rasparte , caerte... porque si habíamos sido felices en estos casi dos años?... porque te querías ir ¿...porque ya no estabas a gusto? Si yo pudiera comprender... pero no lo entendí, nadie te quiso adoptar porque pensaban que mañana te morirías por tu corazón grande y enfermo!!! Te quedaste , te amé .. y me dejaste... me dejaste con el corazón destrozado desde el momento en que supe que habías sufrido al morir... Porque veniste entonces a este mundo? Porque si solo sufriste?

Cuando te abandonaron, cuando te querían envenenar y ahora hasta para morir tenías que sufrir... Diosito porque nos mandas a estas almas buenas solo de paso...

Sólo una vez sufrí la muerte de mi gato que vivió feliz a mi lado durante 15 años... en los que le di amor, cariño, y él me dio compañía , amor, fidelidad , pero se fue, solo se durmió y supe que había vivido una vida larga y plena, pero tú Cony porque tenías que irte y dejarme con esta pena... de ni siquiera haberte podido ayudar , un descuido y Dios!!! Tenía que suceder , lo que pasó ni siquiera quiero recordarlo sin embargo siempre que cruce la puerta inevitablemente pensaré en esa horrible imagen en mi mente.

Hoy, una semana después sigo llorando y no tengo aún consuelo, espero que Dios se apiade de mí y llegue pronto, también se que ya me dijo... hay que seguir... por todos los demás que siguen aquí, por los que vengan, y hoy Cony, llegó una pobre perrita perdida en medio de la carretera a punto de ser atropellada no podía dejarla, y supe... es momento de continuar.

Sólo te pido Dios mío que me ayudes a soportar el dolor que voy a pasar con la muerte de cada uno de los que no pueda salvar... y de los que día a día me otorgan su amor, fidelidad, y comprensión , yo se que en esta labor uno debe ser fuerte... pero hago lo que puedo.

Comparto contigo esto, ya que te seguiré viendo en mi mente, cuando cierre mis ojos, ahí estarás en tu rincón favorito viendo el paisaje, solo me queda pedirte que cuando sea el momento tu vayas por mí y me extiendas tu pata al cruzar la línea a la que todos vamos a llegar... espérame ahí ...yo llegaré.

TE EXTRAÑO CONY!!!
 
> Otros artículos de interés.