Luchan por erradicar el maltrato a perros

Enfrentan en Sri Lanka defensores de animales a las autoridades

Colombo (DPA).-La ciudad de Kandy se convirtió recientemente en un campo de batalla, en el que se confrontaron activistas protectores de animales de Sri Lanka y las autoridades locales en su intento por exterminar la población de perros callejeros.

El trato que el Gobierno da a los animales que deambulan por las calles ha motivado un gran debate en un país donde las religiones dominantes, budismo e hinduismo, pregonan la compasión y el respeto por todas las formas de vida.

No obstante, las autoridades practican una cruel destruccion del mejor amigo del hombre, bajo la claúsula de una ley sobre control de la rabia establecida por los británicos hace 109 años.

Más de 50 mil perros son sacrificados cada año para controlar una enfermedad que ha dejado de ser un importante peligro para la salud.

Se estima que Sri Lanka tiene 2.5 millones de perros. Casi la mitad de éstos son callejeros o merodean libremente por las aceras.

Es una práctica regular de las autoridades enviar a cazadores de perros a capturarlos para su exterminio. En las pocas ciudades que cuentan con perreras son sacrificados en camara de gas sobrepobladas. En otras zonas, son envenenados y aventados en tiraderos de basura o incluso entre montañas de desperdicios.

Otro método para eliminarlos consiste en hacinar a los camios dentro de una camioneta, de tamaño mediano y redirigir los gases del mofle hacia el interior.

Los defensores de los animales citan las recomendaciones que la Organización Mundial de la Salud hace de programas de esterilización y vacunación sistemática, como los métodos más compasivos para combatir la rabia. Pero, por lo general, sus protestas han caído en oídos sordos.

Sin embargo, el año pasado, los defensores han tenido un éxito poco común, después de que la autoridad local, financiada por un extranjero, aceptó crear una política de esterilización y vacunación.

Durante 10 meses siguieron la política. Desdpués, algunos concejales decidieron que sería mejor regresar a la erradicación para asegurar que las calles estuvieran limpias.

Se requirió de una poderosa coalición, conformada por activistas protectores de animales, organizaciones budistas y un partido político mrxista, para evitar que la matanza selectiva fuera reanudada.

La OMS subraya que la eliminación de perros no debe realizarse donde la cultura social no la promueve. La enorme población budista e Hindú de Sri Lanka (casi el 80 por ciento) no favorece la matanza de perros.

Con frecuencia, la camioneta que los captura es apedreada por la gente y en ocasiones, se requiere la intervención policiaca para que los cazadores de perros hagan su trabajo.

Otro peligro que enfrentan los perros callejeros son los cazadores empleados por los hoteles turísticos para picar a los animales con una vara que, en la punta, tiene una jeringa llena de estricnina.

Las autoridades locales proporcionan la sustancia, que garantiza una muerte dolorosa y nada rápida.

Los defensores de animales han lanzado programas de concientización, en un intento por corregir la Ley de Rabia y presentar una Legislación más benigna para el control canino.

Sin embargo, conforme los políticos dan poca prioridad al problema, los defensores enfrentan una tarea cuesta arriba.

Lucien Rajakarunanayake
Artículo publicado el día 28 de Enero de 2004
en el periódico Reforma
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