PRACTICAN EN TIZIMIN TIRO AL BLANCO CANINO

Argumentan autoridades casos de sarna

Piden defensores de animales castigo a funcionarios que autorizan la caza masiva de perros

"PERRICIDIO"

De acuerdo con los tizimileños, la cacería de perros es recurrente en el municipio.

2003

Mayo 20
- La Asociación de la Asociación por los Derechos de los Animales de Yucatán presenta una denuncia ante la Profepa contra el alcalde por haber ordenado un envenenamiento masivo de perros.

2004

Enero 20
- Inicia un operativo para cazar perros con el argumento por parte del municipio de que había casos de sarna.
Enero 31
- Organizaciones mexicanas e internacionales de defensa de los animales pidieron la intervención del Congreso de Yucatán para parar la matanza de perros en Tizimín.

En Tizimín, la segunda ciudad más poblada de Yucatán, lo perros distan de ser los mejores amigos del hombre, Al menos para las actuales autoridades municipales y policías que, con aires de vaqueros, practican el tiro al blanco y lazan y arrastran canes callejeros hasta hacerlos morir.

Según testimonios de habitantes y defensores de los derechos de los animales, las acciones de exterminio de perros callejeros en esta demarcación del oriente yucateco son extremadamente crueles, alejadas de las normas previstas por la Secretaría de Salud y por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.

El 21 de Diciembre del año pasado, Reforma dio a conocer, con base en versiones de algunos habitantes, que, como si fuera un rodeo de medianoche, perros callejeros que deambulaban por la vía pública de la ciudad eran lazados por motopatrulleros y arrastrados hasta morir.

Según esos testimonios, entre risas, los policías cazaperros y las miradas curiosas de transeúntes, muchos de ellos indignados, los canes callejeros y algunos que sí tenían dueños estaban desapareciendo de una manera cruel.

Sin embargo, la secretaria del ayuntamiento de Tizimín, Ana Cristina Polanco Bautista, refuta las acusaciones y afirma que "se trata de una gran calumnia, orquestada de mala fe por unas personas que critican todo lo que hace la actual administración de extracción panista", encabezada por el alcalde José Dolores Mezo Peniche.

En entrevista, la funcionaria municipal asegura que en la cabecera municipal y sobre todo en lugares como el mercado municipal y en algunas colonias de la periferia hay una cantidad "exorbitante" de perros callejeros y que, por tanto, se han emprendido algunas campañas de exterminio, pero sin incurrir en crueldad.

No obstante, admite parte de la versión de los policías que fueron señalados de haber lazado y arrastrado con sus motos a canes callejeros. Cuenta la funcionaria:

"Fue un caso único. Cuando se nos dio aviso que en una calle había un perro lleno de sarna y que la misma gente del lugar pidió que lo retiráramos de ahí, mandamos a un policía, que por no estar capacitado para este tipo de acciones, se le ocurrió amarrar al animal y llevarlo a un lugar donde provisionalmente encerramos a los perros, porque el ayuntamiento no cuenta con una perrera municipal.

"Hasta donde yo sé, ese policía fue sancionado por sus superiores, pero fuera de eso, le puedo afirmar que es falso que se esté matando, y menos de manera cruel a todos los perros de la calle.

Polanco Bautista hizo llegar posteriormente a Reforma un documento firmado por el alcalde Mezo Peniche, que textualmente cita lo siguiente:

"A partir del martes 20 de Enero dio inicio el operativo para la captura de perros callejeros, debido a que existen muchos de ellos con sarna y otras enfermedades riesgosas deambulando por sitios concurridos, lo que representa un peligro para la salud de los habitantes.

"Este operativo fue supervisado personalmente por el director de Ecología, Ramón Medina Sandoval, de tal manera que los perros fueron capturados con lazos y sujetadores para posteriormente trasladarlos en una camioneta a la estancia ubicada en el zoológico, donde se les colocó en jaulas proporcionándoles agua y alimentación. En estas actividades no hubo maltrato a los animales.

"El día 21 de Enero se efectuó la eutanasia de los perros capturados que en total fueron 18, realizando dicha actividad personal de la jurisdicción sanitaria 2 con sede en Valladolid.

"En este acto se aplicó xilacina al 0.5 ml por animal para tranquilizarlos, aplicando luego 10 ml de pentobarbital sódico por vía intracardiaca para adormecerlos y provocarles la eutanasia".

BALEADOS Y LAZADOS

Ismael Rodríguez, habitante de la localidad, afirma que las actuales autoridades municipales "ya me han matado dos perros", y cuenta que aunque a pesar de que contaba con los registros de vacunación de esos animales, al primero "lo envenenaron el año pasado, cuando los policías arrojaron veneno por casi toda la ciudad, al grado de que tiraron un trozo de carne envenenada a mi terreno… Murió ahí, en mi mera casa".

Su otro can, un labrador de apenas un año, tuvo un final no menos trágico: una noche de enero de este año, el animal salió de su casa y se unió a una jauría de perros callejeros, que momentos después fueron perseguidos y cercados por policías, quienes sin contemplaciones abrieron fuego contra todos los perros. No quedó uno solo vivo.

José Ramírez, un pequeño comerciante del pueblo, y quien también perdió a su mascota por envenenamiento de parte de las autoridades, asegura que "acá hay muchos policías que se creen vaqueros, de hecho les gusta la charrería, y eso de que por las noches andan lazando perros, es verdad. Yo lo vi en una ocasión, cuando un animal era arrastrado por un policía que iba en su moto".

Así, mientras habitantes aseguran que el exterminio de perros es inhumano y las autoridades locales lo niegan, lo cierto es que al recorrer las calles de Tizimín, a diferencia de otras ciudades y comunidades de Yucatán, la presencia de perros es muy escasa, incluso en el mercado municipal y sus alrededores, donde hay policías que ni siquiera permiten el acceso de los pordioseros.

CRUELDAD POR TRADICION

La crueldad hacia los animales, y en particular a los perros callejeros, es una práctica común en esta entidad, peor en Tizimín "se rebasan los límites", asegura Rosario Sosa Parra, presidenta de la Asociación por los Derechos de los Animales de Yucatán.

Según la activista, la denuncia de que motopatrulleros municipales de Tizimín, por instrucciones del presidente municipal, han emprendido una cruel campaña contra los canes de la calle toda vez que son lazados y arrastrados hasta morir, "no es algo nuevo" en ese lugar.

Afirma que las actuales autoridades de esa localidad, ubicada en el oriente del estado, no solo se exceden en crueldad sino que hasta ponen en riesgo la vida de seres humanos.

Refiere que el 20 de mayo del 2003 presentó una denuncia ante la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en contra del munícipe y entonces director de Ecología, Honorio Cimé -actualmente diputado local por el PAN-, por haber ordenado una campaña de envenenamiento masivo de perros callejeros.

Narra que en ese entonces, policías y empleados de Tizimín "regaron" por toda la ciudad grandes cantidades de labate, un mortífero veneno, que además tarda tres meses en diluirse y se que se filtra en el manto freático, lo que pone en grave riesgo la salud de los seres humanos al momento de consumir agua.

"Fue una cacería brutal, despiadada de perros, pues no sólo murieron cientos de callejeros sino varios canes que tenían dueños y hasta otros animales como caballos y gatos", comenta.

Ello dio origen a una gran inconformidad de habitantes de Tizimín, y la situación estalló de plano cuando un niño de 6 años, que envuelto en lágrimas abrazó a su perro moribundo por haber ingerido labate, se contaminó del poderoso veneno y estuvo a punto de fallecer.

La denuncia contra el alcalde Dolores Mezo y el ahora diputado local Honorio Cimé fue firmada por más de 150 jefes de familia de esa localidad y quedó registrada en el expediente PFPAYUC/2-220-3/2003, en la cual además de manifestar la queja por la cruel campaña hacia los caninos, se hizo también por haber usado sustancias altamente tóxicas.

CONDENA MUNDIAL

A finales de enero pasado, organizaciones mexicanas e internacionales de defensa de los animales pidieron la intervención del Congreso de Yucatán a fin de que se ponga coto a matanza de perros que llevan a cabo las autoridades de Tizimín.

Los grupos Proyecto Espuma AC, Civil Organization for a Better World, Grupo de Defensa de la Fauna AC, así como decenas de personas de España, Alemania, Argentina y de nuestro país, hicieron el llamado a los diputados yucatecos, además de haber demandado la intervención del Gobernador Patricio Patrón y el Presidente Vicente Fox.

Los activistas expresaron de manera unánime su repudio "a las gravísimas acciones y omisiones en que incurren diversas autoridades estatales y municipales, que en la esfera de sus competencias han violentado las normas de protección animal, sanitarias, y ambientales, vigentes en la federación, estados y municipios de Yucatán".

Como consecuencia de lo anterior, las organizaciones y ciudadanos que firman las denuncias, mismos que continúan enviando correos electrónicos sumándose a la protesta contra esta inhumana acción, exigen que se aplique la ley y las normas oficiales en vigor.

LO QUE DICE LA LEY

La Ley para la Protección de la Fauna de Yucatán dice:

ARTICULO 70
-Se sancionará con multa de 10 hasta 100 días de salario mínimo vigente en el estado a quienes ocasionen la muerte intencional de un animal por cualquier medio no autorizado por esta ley y que le produzcan una prolongada agonía causándole sufrimiento.

ARTICULO 71
-De comprobarse que los animales han sido torturados con brutalidad excesiva y grave negligencia, la sanción podrá ser de 10 a 150 veces el salario mínimo.

Por Martín Morita.

Lunes 8 de Marzo de 2004. periódico Reforma (ESTADOS) 26A .
 
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