Un "consultorio para perros pobres"

El escritor Fernando Vallejo creó una fundación para canes desamparados

El Tiempo (GDA) Medellín.- Con la expresa petición de que se anunciara como un "Consultorio para perros pobres", el escritor colombiano Fernando Vallejo creó en su natal Medellín la Fundación San Martín de Porres dedicada a velar por los animales.

El ganador del Rómulo Gallegos entrega parte de las regalías de sus obras para los canes desamparados. "Quiero que creen una fundación dedicada a velar por los animales, que yo les doy la plata; pero eso sí, el aviso tiene que decir: Consultorio para perros pobres", dijo a finales del 2003 el escritor a su hermano Aníbal Vallejo y a Nora, la esposa de éste. El 1 de Marzo registraron ante la Cámara de Comercio de Medellín la Fundación San Martín de Porres.

El autor optó por este nombre porque en Medellín existe hace 87 años la Sociedad Protectora de Animales San Francisco de Asís, pero como este santo es europeo eligió al del peruano que puso a comer en un mismo plato a un perro, un gato y un ratón.

En México, donde radica desde 1965, el autor de La Virgen de los Sicarios apoya desde mediados de los 80 el Refugio Franciscano de Toluca. Vallejo, su hermano, su cuñada y su sobrina, son los únicos socios del consultorio. Desde enero emprendieron la labor ambulatoria mientras conseguían sede, para brindar atención veterinaria y esterilizar perros y gatos con amos de escasos recursos, y promover la protección de animales.

"Con un cirujano que contratamos ya hemos esterilizado cerca de 100 perros de gente desplazada y animales callejeros", dijo Nora. "Mi amor por los animales empezó el día en que se me cayó de los ojos el velo infame de la religión cristiana en que me educaron y que me impedía verlos y sentir su dolor", llegó a decir el escritor.

Fernando Vallejo, cuenta con su hermano, hace años adoptó una perrita llamada "Kim", que aparece en el documental sobre su vida La desazón suprema; recientemente acogió a 'Quina', que duerme en el estacionamiento de su casa, y años atrás tuvo a "Bruja", quien lo acompañó en lo cotidiano y como personaje de algunos de sus libros.

Por eso no fue raro que los 100 mil dólares del Premio Rómulo Gallegos por su libro El desbarrancadero los donara a una fundación protectora de animales venezolana, decisión que levantó polémica por no dársela a niños pobres o a los perros de Colombia. A esta polémica puso punto final diciendo que los perros no tienen nacionalidad y le duelen tanto los de Caracas como los de Bogotá o Medellín.

"Mi amor por los animales empezó el día en que se me cayó de los ojos el velo infame de la religión cristiana en que me educaron y que me impedía verlos y sentir su dolor"

Artículo del martes 30 de Marzo de 2004.
El Universal Sección Cultural.

 
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